martes, 22 de marzo de 2011

Knewton y la ley de la educación universal.

Hace unos días estaba ojeando una revista mientras esperaba mi turno en la peluquería. Era una de esas publicaciones para hombres que incluyen "de todo un poco", ya sabes: una entrevista a un futbolista, un catálogo de ropa masculina tan cara como imponible, un poco de videojuegos, algo de información cinematográfica, una página de tecnología, muchos anuncios de colonias... ¡ah!, y también una sesión de fotos con alguna modelo vacunada contra los resfriados. En la página sobre cosas "cool" que habitan el planeta Internet, en un cuadrito con letra pequeña (estas revistas modernas acabarán incorporando una lupa para poder leer tipografías de cuerpo 7) mencionaban el nombre de una compañía que era lo más de lo más en cuanto a tecnología de la educación: Knewton. Lo apunté en la notas del móvil para investigar más tarde de qué iba el asunto puesto Knewton que me sonaba menos que el nombre de los últimos elementos incorporados a la tabla periódica.
Knewton es una plataforma tecnológica de enseñanza, creada por Jose Ferreira, que se adapta a las necesidades del alumno. El Foro Económico Mundial (el "malévolo" Foro de Davos) la ha seleccionado como una de las 31 compañías pioneras en tecnología que pueden ayudar a cambiar el mundo (esperemos que sea para mejor). Se dice que la enseñanza en Internet está dando sus primeros pasos y que antes de diez años (al menos en USA) los libros de texto serán digitales y se leerán en potentes e-books. Knewton asegura ofrecer herramientas a los profesores para que los alumnos puedan disfrutar de un aprendizaje personalizado, customizado, hecho a la medida de las necesidades de cada uno. Aplicando esta tecnología a los espacios de enseñanza, Knewton espera contribuir a redefinir el concepto de aula para lograr un sistema educativo más efectivo. También podría tener un gran potencial para ayudar a democratizar la enseñanza en los países en desarrollo. En principio, y puesto que el motor de la plataforma se basa en la generación de algoritmos a partir de DM (data mining, extracción de datos) que establecen pautas de usos, resultados y progresos, parece que Knewton puede tener una mejor aplicación en el entorno de la enseñanza de matemáticas y lenguas. En este vídeo nos explican las peculiaridades de la plataforma. Como he contado, yo no tenía ni idea de la existencia de Knewton. Espero que para vosotros --que os dedicáis mayoritariamente a la enseñanza--, este post no suponga un "descubrir el Mediterráneo".


Enrique Álvarez Bueres

Competencia Digital Docente y cohesión grupal

Para los docentes que  impartimos clases en países culturalmente considerados "fríos", es decir, donde no hay una cultura de contacto y cercanía, lograr la cohesión grupal en el aula es un desafío que no siempre alcanzamos. Algunos temas están vedados  de antemano por ser  considerados privados y aunque los estudiantes no digan explícitamente que no quieren hablar de eso podemos percibir su incomodidad. Una actividad tan habitual como pedirles que traigan fotos de la familia y presentarlas al curso, puede que no sea una buena idea. Una vez inocentemente hice esta actividad y los estudiantes trajeron fotos de familias de animales, familias de gente famosa y otras que encontraron en la red.
                  
Otros temas que pueden no ser muy bienvenidos son:
  • Hablar de la familia
  • Estado civil
  • Profesión que realizan
También podemos mencionar otros temas que los estudiantes prefieren evitar por considerarlos polémicos o  bien piensan que es una crítica a su sociedad, por ejemplo:
  • Dinero
  • Política
  • Religión
  • Inmigración
Cabe señalar, que algunos estudiantes piensan que no es necesario hablar de un tema en particular para aprender una lengua y su expectativa de la clase es  que el profesor explique las reglas gramaticales y que enseñe largas listas de vocabulario para memorizar en casa. 
Un profesor en estas condiciones debe hacer un gran esfuerzo para lograr que los estudiantes hablen una lengua extranjera, cuando quedan pocos temas disponibles y las conversaciones deben ser lo más impersonal posible.
Con  estudiantes  recelosos de su privacidad, las TICs pueden  ser una amenaza  si no son usadas adecuadamente, ya que podría ser una herramienta para fomentar el individualismo en la sala de clases,  pues aún hay bastantes estudiantes que en las clases "tradicionales" son reacios  a trabajar en grupos y prefieren  limitarse a tomar apuntes  en silencio y  a hacer los ejercicios solos.


Personalmente, cuando he estado en esta situación he hecho una pausa en la clase y les he explicado los motivos de la metodología que empleamos. Les explico que cosas tan evidentes como intentar conversar en español no es algo que puedan hacer solos o en casa y que es una maravilla que tengan un grupo de compañeros con el mismo objetivo y que pueden practicar con ellos. Normalmente, después de este breve "sermón" los estudiantes cambian de actitud y se vuelven más abiertos.
Los profesores además de dominar los  contenidos de cada nivel de aprendizaje, debemos esmerarnos para  que la clase sea amena y  los estudiantes se sientan cómodos. Diferentes dinámicas pueden ayudarnos a romper el hielo en las primeras clases, pero la cohesión grupal es un factor que no debemos descuidar a lo largo del curso, pues por experiencia sabemos que la clase va a marchar sobre ruedas si hay buen ambiente: los estudiantes tienen una motivación extra para asistir, están de buen humor, aprenden mejor, porque no estan tensos ni ansiosos e incluso el profesor hace su trabajo con más gusto.
Por eso, creo que las TICs,  son una herramienta fabulosa, pero debemos usarlas con precaución, planeando bien nuestras actividades,  pues puede convertirse en un arma de doble filo, que fomente la dispersión en la clase, el individualismo y el aislamiento entre los estudiantes. Por el contrario, si las empleamos correctamente puede ayudarnos a fortalecer la cohesión grupal.
Algunas actividades que propongo son aquellas colaborativas en las que los estudiantes deben trabajar en parejas o grupos para realizar  una actividad concreta, por ejemplo la tarea final.
Por ejemplo:
  • Los estudiantes pueden dividirse en grupos y escribir un determinado texto en word, luego valiéndonos de la pizarra digital podemos corregirlo entre todos.
  • Radio teatro:  Los estudiantes pueden  escribir un libreto de radio teastro con unas pautas establecidas  y luego grabarlos en la grabadora de windows
  • Comerciales: Los estudiantes pueden  realizar un debate sobre las ventajas y desventajas de algunos productos y luego hacer una presentación comercial usando power point y la grabadora de windows. Además esta actividad ayuda mucho a mejorar la entonación.
Sin duda, incluso nuestros propios estudiantes pueden aportar ideas de nuevas actividades, ya que las TICs le dan alas y herramientas a la creatividad.

Nuevas tecnologías: ¿Quién dijo miedo?

¿Quién dijo miedo? Miedo no, pánico. Lo que algunos docentes sentimos ante las nuevas tecnologías es algo más que miedo. No creo que sea debido a que nuestros alumnos puedan descubrir que no sabemos nada o sabemos poco sobre este campo de hecho, creo que normalmente la mayoría reconoce sus carencias públicamente.

El problema es que al docente le gusta manejarse con soltura en la clase, trabajar con herramientas que conoce y le dan seguridad. ¿Cuántas veces hemos perdido los nervios rebobinando una cinta de casete o una cinta de vídeo antes de la llegada del CD o el DVD ante la atenta mirada de los atónitos alumnos?

Todos sabemos que enfrentarse a las nuevas tecnologías suponen unos conocimientos y una preparación para la que muchos todavía no somos competentes. Llegar al aula con esas carencias supone subir el estrés porque podemos perder el control de nuestra clase. La programación normalmente es muy ajustada así que, esto no nos permite titubear. Recuerdo a una compañera que vino angustiada porque había preparado una actividad con Internet pero ese día, en el centro donde enseñaba, tardó veinte minutos en poder abrir el video de "youtube". Los adolescentes saltando, el responsable de las aulas sin aparecer, la lección sin impartir... ¡Cuánta adrenalina!

Este es uno de los miedos que tenemos que superar, y como docentes buscar salidas o alternativas a esas pequeñas “zancadillas” que también nos ponen las nuevas tecnologías.

Puestos a reflexionar sobre el temor a las nuevas tecnologías –porque de momento muchos tampoco podemos hacer mucho más– no podemos olvidar el miedo al fracaso ante el alumno. Haber estado preparando horas y horas una actividad que pensábamos que era maravillosa, para que luego no tenga buena acogida. Cuando es la fotocopia de un libro, bueno, uno pasa a otra, pero... ¿y cuándo es una tarea que implica nuevas tecnologías como un blog? Después de haber estado horas preparando la clase –porque todavía no nos manejamos con soltura y se puede convertir en un calvario– puede resultar realmente frustrante.

Otro elemento fundamental para dar el paso hacia este ámbito de las TIC’s – y que tiene que ver con la falta de conocimientos – es el “tiempo”. El docente suele tener muchas clases durante la semana, a veces en distintas franjas horarias, ya sea en un solo centro o en varios; además, se enfrenta a la corrección de las tareas de los alumnos, la planificación de las clases, etc. Esto nos deja muy poco tiempo libre para otras cosas como nuestra propia formación. De hecho, sacamos tiempo por la mañana antes de ir al trabajo o por la noche después de las clases, para seguir aprendiendo, haciendo cursos u otras actividades. Esto hace que sea duro estar al día, participar en jornadas, congresos, algunos escribir artículos, libros o manuales, etc., es decir, continuar creciendo para que nuestros alumnos no tengan un profesor anclado en el pasado, implica un tiempo del que a veces no disponemos.

No obstante, y a pesar de todo, aquí estamos todos nosotros en un curso de WEB 2.0, tratando de escribir un artículo con alguien al que no conocemos para publicarlo en un blog que leerá alguien que tampoco conocemos. Previamente hemos compartido “penas” en un foro, hemos hecho terapia de grupo, entonando un "mea culpa" y dejando al descubierto “nuestras vergüenzas”, es decir, confesando que de nuevas tecnologías sabemos demasiado poco para los tiempos que corren pero a pesar de todo, a pesar del poco tiempo del que disponemos y del pánico al fracaso, aquí estamos dispuestos a aprender. ¿Quién dijo miedo? A esto le llamo yo coraje.

Al final, ni las nuevas tecnologías han conseguido que encuentre un par de compañeros para compartir el primer trabajo de este curso. Lo publico a solas con la esperanza de encontrar la próxima vez a alguien en el ciberespacio.

Marisol Villarrubia

PROFESORES DEL SIGLO XXI: De las TICs a la EDUCACIÓN 2.0




En este artículo me gustaría reflexionar sobre qué implica ser un profesor en el S-XXI y por qué, en la época que nos ha tocado vivir, los docentes debemos preocuparnos por mejorar nuestra competencia digital docente.

Comencemos por el principio, ¿por qué deberíamos intentar convertirnos en “un profesor del S-XXI”?. En Tecducando, de la mano de Javier, podríamos comenzar a reflexionar sobre el tema, leyendo su artículo.

Pero, ¿qué son las TIC y qué nos pueden aportar a nuestras clases?, ¿son todo ventajas o hay también algún que otro inconveniente?. Os invito a ver el siguiente video sobre el tema:



Ahora bien, tampoco debemos quedarnos ahí, como nos ha comentado Javier en su blog, ahora se habla de la Web 2.0, ¿qué cambios conlleva?. Quizás este artículo nos pueda ayudar.

HACIA UN CAMBIO EN LA MANERA DE ENSEÑAR….

Entonces, ¿debemos adaptarnos a los nuevos tiempos y decir SÍ al uso de las TIC en el aula?



y ¿a la Educación 2.0?



¡¡¡No te quedes anclado en el pasado y conviértete en un profesor del siglo XXI!!!

INNOVAR O NO INNOVAR, ESA ES LA CUESTIÓN

¿Que tal si, además de usar los libros y el bolígrafo, empezamos también a utilizar la pizarra interactiva y otras herramientas de este tipo? ¿Por qué no combinar la clase “de papel y boli” con una “más tecnológica”? Comienzo con esta pequeña reflexión porque soy consciente de que muchos programas educativos se basan en la repetición y en las mismas conversaciones de siempre. Muchos de estos programas no están estructurados para la creatividad, para la originalidad, el ejercicio de la actitud crítica, la interacción con el medio ni para la resolución de las controversias de su tiempo y espacio determinados. Esto hace que el alumno no se sienta motivado y muestre una grave falta de interés que puede afectar a sus ganas de aprender y en su rendimiento. ¿Por qué no interactuar con otras personas a la vez que aprendemos?

En este artículo quiero destacar la importancia que tiene innovar y no quedarse estancado en lo mismo de siempre porque estaríamos provocando una falta de motivación. Esta falta de interés ha ido “animando” a los miembros del sector de la educación a plantearse un cambio en la forma de dar las clases y en las herramientas y la metodología empleadas. Aquí es cuando empezamos a ser conscientes de la importancia de las TIC en el mundo de la educación y de los resultados, en su mayoría positivos, que éstas pueden tener sobre el estudiante.

Sin embargo, para que las TIC obtengan los resultados esperados dentro del aula, es necesario que, dentro de cada centro, existan las infraestructuras tecnológicas adecuadas y que, a su vez, los profesores estén capacitados para usar estas herramientas y adaptarlas a sus clases, siendo, de este modo, capaces de lograr una gran innovación, la cual se conseguiría al ser capaces de combinar una enseñanza “informatizada” con la enseñanza tradicional. De este modo, nos beneficiaríamos de ambos métodos, de manera innovadora.

Aunque esta práctica está teniendo cada vez más éxito en la docencia, aún se debe seguir trabajando para conseguir sus máximos resultados y beneficios pues esta metodología también presenta alunas limitaciones como, por ejemplo, el elevado coste de los equipos, ya que no todos los centros pueden permitirse incorporar nuevas infraestructuras. Además, tal y como hemos mencionado anteriormente, existe una falta de capacitación de los educadores para el correcto uso de la tecnología y su adaptación a la práctica docente. Si el docente no está capacitado para usarlas, no puede innovar.

En conclusión, tal y como ya hemos comentado muchos de nosotros en los foros del blog y del curso, las TIC son una forma muy práctica de innovar en el aula y de conseguir que los estudiantes saquen el máximo partido de sus conocimientos, puesto que el aprendizaje mediante la tecnología hace que se produzca un constante intercambio de información y que podamos compartirla con todos los usuarios de nuestro grupo y con otros de la red, de manera amena y dinámica. Con “amena” me refiero a que, poco a poco, los usuarios encontrarán que esta forma de aprendizaje los motiva y los incita a investigar y participar en foros sobre temas interesantes (se crea un constante intercambio en cadena). Esto, a su vez, hace que los estudiantes entren en contacto con otras personas y que, incluso, compartan materiales con sus profesores. Sería un método muy dinámico del que tanto docentes como alumnos salen beneficiados. Ampliaríamos nuestros conocimientos con distintas personas y aprenderíamos a cooperar los unos con los otros y a trabajar en grupo.

Espero que todos nosotros podamos sacarle el máximo partido a las TIC y, como dice el titulo de mi articulo “innovar o no innovar”. ¿Por qué conformarse con la clase de siempre si ahora, gracias a la tecnología, podemos conseguir mejores resultados y ser más originales logrando un mayor rendimiento por parte de nuestros alumnos? Si no innovamos es porque no queremos.

¿Quién dijo "nativos digitales"?

Permitidme que publique este breve post en el blog pero es que, tras leer la última entrada y su sugerente título -Quién enseña a quién- me he acordado de un vídeo que vi ayer mismo y que viene a responder a dicha  pregunta. Espero que os guste y os dibuje una sonrisa (e, incluso, alguna mueca de sorpresa)

QUIÉN ENSEÑA A QUIÉN: TRANSFORMACIÓN DE LA RELACIÓN PROFESOR-ALUMNO EN EL ENTORNO WEB 2.O

En el presente artículo nos interesa reflexionar acerca de cuáles son las principales transformaciones que se producen en la relación entre profesor-alumno así como en los roles que cada uno cumple en el proceso de enseñanza-aprendizaje, como consecuencia de la introducción de la Web 2.0 en el ámbito de la enseñanza.

En primer lugar, la implementación de esta nueva tecnología se basa en una idea de la enseñanza que difiere de aquélla tradicional en la cual el profesor aparecía como único poseedor del conocimiento válido y como el encargado de transmitir dicho conocimiento al alumno. Por lo tanto, debemos acercarnos a ella con una mentalidad abierta, sin prejuicios, para poder entender este nuevo modelo, en el que no importa qué edad tengamos, donde vivamos ni que a qué posición social pertenezcamos. Podríamos hablar de una democratización del aula gracias a la cual el rol del docente ha pasado a ser el de un acompañante, un guía del proceso de aprendizaje del alumno. El alumno adquiere entonces un rol protagónico y se espera de su parte una actitud más responsable y autónoma.

Cabe destacar sin embargo que, a pesar de las transformaciones mencionadas, el papel del docente sigue siendo fundamental, ya que él será quién defina los contenidos básicos a ser trabajados en el aula y que luego serán evaluados. El hecho de que el alumno tenga mayor libertad no significa que el docente deje de supervisar el proceso, tomar decisiones y orientarlo. El cambio consiste en la transformación y adaptación, no en la desaparición de la figura del docente.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando nos proponemos utilizar para nuestras clases herramientas a las cuales nuestros alumnos suelen estar mucho más acostumbrados que nosotros mismos? Es cierto que muchos de nuestros alumnos se relacionan con las llamadas TICs desde la infancia, por eso a esta generación se le llama la de los ‘nativos digitales’, y por ende las manejan con mayor comodidad y facilidad que los docentes. Sin embargo, hay que tener en cuenta que posiblemente, el uso que nosotros queramos darle a estas herramientas en nuestras clases, no sea aquél al que los estudiantes están acostumbrados. Al menos tendrá un fin diferente y novedoso: el aprendizaje.

Lo que debemos hacer, como docentes, es ante todo formarnos y prepararnos. Como responsables directos de la formación de unos alumnos a nuestro cargo, nos corresponde conocer bien qué son y cómo funcionan estas nuevas herramientas.

Llegados a este punto, podríamos precisar tres ideas clave ‘pinceladas’ hasta el momento:
  • Los docentes tenemos que familiarizarnos con las tecnologías, aprender qué recursos existen, dónde buscarlos e integrarlos en nuestras clases.
  • Debemos formarnos como creadores de entornos de aprendizaje y facilitadores de información y conocimiento.
  • Como docentes, debemos poseer las habilidades y conocimientos necesarios para ayudar a los alumnos a utilizar las TICs.

Tras esta aclaración nos surge una duda, ¿cómo alcanzar este manejo de las TICs?



En este vídeo, el profesor Jordi Adell resalta las cinco fases del proceso de adquisición de la CDD (Competencia Digital Docente) para un uso profesional de las TICs. Estas fases aparecieron como consecuencia del Informe ACOT (The Apple Classrooms of Tomorrow), del cual nuestro compañero David Sosa publicó el enlace en uno de los foros del curso.

Vamos a resumir esquemáticamente estas cinco fases:

1ª fase ACCESO: Aprender el uso básico de la tecnología, las nociones que nos permitirán manejarnos ‘decentemente’ con los ordenadores y el resto de la familia tecnológica (pizarra digital interactiva, Blogs, foros, wikis...).

2ª fase ADOPCIÓN: Uso de la tecnología como soporte de las formas tradicionales de aprender, es decir, se usan los ordenadores para hacer lo mismo que se hacía sin ellos: tecnología sí, innovación didáctica, no.

3ª fase ADAPTACIÓN: Integrar la nueva tecnología en prácticas tradicionales centradas, por lo general, en la producción de los estudiantes. Por ejemplo, el PowerPoint, las hojas de cálculo, los gráficos... Gracias a la tecnología se acelera el ritmo (para los ‘nativos digitales’ es más rápido tomar apuntes mediante un procesador de texto que con boli y papel) y por tanto se aumenta a productividad.

4ª fase APROPIACIÓN: Se centra en el trabajo cooperativo, interdisciplinar, basado en proyectos de aprendizaje. Utilizan la tecnología cuando es necesaria, añade valor y se usa como una herramienta, igual que otras.

5ª fase INVENCIÓN / INNOVACIÓN: Descubren nuevos usos de la tecnología de forma innovadora, es decir, usándola de un modo que ningún otro docente lo ha hecho antes.

Pero ahí no termina nuestro trabajo; de hecho podríamos decir que casi recién empieza. Y es que (y esto no es nuevo) además de ser capaces de utilizar la tecnología necesitamos saber cuándo y para qué la vamos a utilizar. Nuevamente resaltamos la importancia del rol del docente en tomar decisiones: qué herramientas voy a utilizar, para qué, en qué momento, a través de qué propuesta. Tan importante es la adecuación e idoneidad de las tareas propuestas como el empleo efectivo e integrado de las nuevas herramientas digitales.
Al mismo tiempo, debemos tener en cuenta que las TICs están en constante evolución y actualización, de modo que para alcanzar una competencia digital que nos permita estar a la altura de nuestros alumnos, debemos actualizarnos constantemente para evitar así el estancamiento y el retroceso que implicaría utilizar técnicas ya desfasadas.

Si pensamos en los motivos que nos llevan a decidir utilizar las nuevas tecnologías en nuestras aulas seguramente aparezcan ideas relacionadas con las ventajas que ofrecen en cuanto al acceso y procesamiento de la información: fácil acceso a una gran cantidad de información, en cualquier lugar y a cualquier hora, capacidad de almacenamiento en pequeños soportes, instrumentos para procesar fácilmente cualquier tipo de datos (imágenes, números, etc.) Pero nos parece importante además tener en cuenta qué papel juega está innovación en el proceso de aprendizaje del alumno y cómo se transforma su rol dentro (y fuera) del aula en este nuevo escenario.

Como conclusión, podemos afirmar que el uso en nuestras clases de las herramientas que la Web 2.0 nos ofrece, da lugar a importantes cambios en el proceso de enseñanza-aprendizaje. El docente ha dejado de ser el poseedor de todo el conocimiento; ahora éste se encuentra “por todas partes” y el alumno es capaz de acceder a él sin recurrir necesariamente a su profesor. Esto genera una mayor horizontalidad en la relación profesor-alumno en donde este último adquiere mayores responsabilidades, pudiendo buscar por su cuenta información o material relacionado con lo visto en clase que le permita ampliar sus conocimientos aún sin que el profesor haya suministrado directamente dicha información. Podemos hablar entonces de un aprendizaje autónomo o autoaprendizaje. Si bien es cierto que puede que no todos nuestros alumnos aprovechen motu proprio estas posibilidades, creemos que como profesores tenemos la capacidad y (el desafío) de animarlos a hacerlo. Y contamos con la ventaja de que, todo aquello que implique el uso de tecnología, suele resultar más interesante y motivador.

Martina Ramilo
Sandra Rovira Padilla
Natalia Bauer